Hay un lago al borde, que brilla con luz propia. Se ilumina en las noches sin luna. Atrapa a los viajeros imprudentes y devora las almas que en el se reflejan.
"Las aulas de clase vistas a través de los cristales parecían listas para devorarlos. Los pupitres y sillas en filas regulares me recordaban a fosas comunes esperando a soldados desconocidos."
1 comentario:
Gracias, lunatique.
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