Nosotros somos un pendulo. Ellas una guillotina. Para nosotros es facil volver al sitio ocupado. Pero una vez que la hoja baja siempre sube manchada de sangre.
"Las aulas de clase vistas a través de los cristales parecían listas para devorarlos. Los pupitres y sillas en filas regulares me recordaban a fosas comunes esperando a soldados desconocidos."