martes, 10 de febrero de 2009

Exogenos III


Las estrellas se comen la oscuridad.
Noches sin fin, guerras perdidas.
Aire! Agua! Luz!
Luz!
Nací cuando todo era negro,
moldee los milenios con mi propia sangre,
esculpí vuestros rostros en montañas que aun estaban naciendo.
Os vi salir del fango,
os volví a meter en el.
Cuando miré arriba
me vi a mi mismo.
Cuando miré abajo
conseguí devolverme la mirada.
Las lanzas que me tirasteis no sirvieron de nada.
Crucé el océano
cuando llegué a la otra orilla ya formaba parte de mí.
Penetre en vuestros cuerpos, consumí vuestras mentes.
Destrocé aquello en lo que creíais
y deje que siguierais con vuestra fe.
Ciegos.
La soledad aumentó mi apetito.
Devoré hasta que no quedo nada,
la tierra, el mar
los bosques, la lava
devore todo
los soles, las lunas
y después
después mis dentelladas se volvieron contra mi.
Y morí.
Morí.
Y volví a morir.
Y renací,
por tres veces.

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